| Nota de reflexión
Valledupar, 27 de SEPTIEMBRE
De 2006
Vallenato: de los corrales al Grammy
Por Rodolfo Molina Araújo
“… Mi acordeón
ha sido mi vida
mi acordeón ha sido mi alma
si yo a ti te debo esta fama
por eso que Dios te bendiga…”
Emiliano Zuleta Díaz
Por
primera vez, los acordeones sonaron al unísono en todo
el mundo al conocer la tan esperada noticia sobre los primeros
artistas nominados en la nueva categoría Vallenato/Cumbia,
de los premios Grammy Latino.
La respuesta de
la Academia Latina de la Grabación colmó las expectativas,
no sólo de los expertos y estudiosos de la música
vernácula, sino de los verdaderos amantes del folclor,
los nativos del Valle, esos a los que como dicen por ahí,
nadie les echa cuento.
Para mí,
la sorpresa fue grata y digo que hubo sorpresa porque debo confesar
que ante un acontecimiento tan trascendental para el vallenato,
de carácter internacional, me sentí, y sé
que no fui el único, escéptico, por la forma y los
criterios que emplearían los miembros de la Academia, para
escoger a los nominados en la incipiente categoría vallenata.
Nos sentimos orgullosos
por la dimensión internacional que ha alcanzado la música
vallenata, ¡quién podría creerlo!, la música
de los corronchos, hoy tiene el caché de salir de los corrales
a la Plaza Alfonso López y de allí a las alfombras
rojas.
Aunque se quedaron
por fuera muchos artistas de reconocida trayectoria, Poncho y
Emiliano Zuleta son la cuota del vallenato clásico, el
que es como la yuca, que nunca aburre.
Ni que decir de
la joven figura, Jorge Celedón, que con sus tintes de modernidad,
se ha mantenido fiel a la autenticidad de la música de
acordeón, al grabar lo que para muchos no vende: Son y
Puya, además de paseo y merengue.
Israel
Romero y su Binomio de Oro, que son toda una institución
en lo que se refiere al vallenato y que además, ha sido
la escuela de muchos artistas, merece una distinción por
su constancia y amor por este folclor representado en cuatro aires
musicales.
Finalmente, el reconocimiento para un insigne compositor y amigo,
Iván Ovalle Poveda, romántico y enamorado de las
costumbres de su pueblo, quien ostenta el título de Rey
de la Canción Inédita del Festival de la Leyenda
Vallenata en 1994.
Este es un estímulo para que las nuevas generaciones de
artistas que se interesan por el vallenato, sigan mirando hacia
las raíces de nuestra música tradicional, la música
que identifica a Colombia en el mundo.
El recorrido del vallenato es grandioso a través de la
historia. Muchos recordamos a nuestros queridos juglares, gestores
de este motivo de complacencia, los cuales nunca dimensionaron
que los versos y cantos que hacían para mitigar el cansancio
que producían las faenas y las correrías por los
caminos del Magdalena Grande, se convertirían en un género
musical apetecido por gente de todo el mundo.
Es esta la oportunidad perfecta para reconocerle a la Academia
Latina de la Grabación, su acierto en el proceso de cimentación
de la categoría Vallenato/Cumbia; con este resultado, retornó
la tranquilidad entre quienes pensaron que este invento, podría
resultar contraproducente para el folclor vallenato y hoy más
que nunca estamos convencidos de que ganamos todos.
Nominarse es el primer peldaño y es uno grande. Ahora,
queda esperar el desenlace de este primer reconocimiento en el
que todos tienen las condiciones para obtener el primer Grammy
Latino del vallenato.
RODOLFO MOLINA ARAUJO
Presidente Ejecutivo Fundación Festival de la Leyenda Vallenata

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