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Valledupar
Guía turística
Monumentos
Entre los monumentos que
adornan las distintas avenidas de la ciudad encontramos:
- El
Obelisco: El Obelisco es una estructura de cemento
de 30 metros de alto situado a la entrada de Valledupar
en la
vía que de Barranquilla y Fundación conduce
a esta ciudad. Fue diseñado por el arquitecto Carlos
García como un "homenaje a la vida" y su
construcción, a cargo del arquitecto Helcías
Castilla, data de 1994, lo cual no obsta para que, pese
a
su juventud, ya sea considerado como un hito o referente
del espacio vital de la ciudad
- El
Cacique Upar: Situado en la glorieta que queda frenta
al Terminal de Transporte, la estatua del Gran Cacique
Upar
en actitud convocante es obra del escultor vallenato: Jorge
Maestre, quien escogió para elaborarla la fibra de
vidrio. Es un homenaje al GRAN CACIQUE UPAR, Jefe de Jefes
del país de los Chimilas, tribu gobernada por un Supremo
Cacique en quien descansaba la organización y orientación
de toda la región. Para que el cacique adquiriera el
titulo de Upar, que significaba fortaleza, valor y justicia,
requería un proceso de consagración sincero
por el bien de sus gobernados, bajo el influjo del dios Sol
y la Madre Luna. La fuerza, la inteligencia y la astucia servían
para lograr el rango de cacique pero para ser un UPAR eran
necesarios otros atributos y el cumplimiento estricto de
requisitos
rigurosos.
- Escultura
de Hernando de Santana: Esta escultura, diseñada
por el vallenato Jorge Maestre en material de chatarra, es
un homenaje al capitan español Don Hernando de Santanta,
quien el día 6 de enero de 1550 fundó la Ciudad
de los Santos Reyes del Valle del Cacique Upar a orillas del
río Guatapurí ante el señor estribano
público don Francisco De Ávila. La escultura,
imponente y elevada, que representa a un conquistador español
luciendo su atuendo característico y espada, está
situada en la Avenida Salguero y fue erigida en el año
2000 como regalo a la ciudad en los 450 años de su
fundación.
- Homenaje
al Folclor Vallenato: La escultura del folclor vallenato
en la cual se representan los tres integrantes de un conjunto
típico de música vallenata: acordeonero, cajero
y guacharaquero, se debe al talento del escultor vallenato
Jorge Maestre. Está situada en la diagonal 23, avenida
Simón Bolívar, y se realizó con el propósito
de rendir homenaje a uno de los más grandes y apreciados
valores de nuestra región, como lo son los juglares
que con sus cantos han engrandecido nuestra cultura y llevado
el nombre de Valledupar a todos los confines del mundo.
- Escultura
de los gallos de pelea (Homenaje a los galleros del mundo): La escultora bogotana Elma Pignalosa utilizó el bronce,
el hierro y las láminas de aluminio para realizar esta
hermosísima escultura situada en la intersección
de la avenida Simón Bolívar con la transversal
16C donde se convirtió, desde su instalación,
en el mejor referente de la simpatía y popularidad
que los galleros tienen en la región. De hecho, esta
escultura es un homenaje a esa gran afición gallística
que existe en los departamentos costeños y que tiene
en Valledupar a una de sus mejores y más caracterizadas
aficiones. Muy cerca de esta escultura queda el coliseo gallístico
"Miguel Yanet" punto obligado de encuentro de las
cuerdas de la región.
- La
Maria Mulata: Este monumento es un regalo del reconocido
pintor y escultor colombiano Maestro Enrique Grau a la
ciudad,
que lo reconoce y distingue como uno de los grandes valores
costeños de la cultura universal, el día 6 de
enero de 2000 cuando Valledupar celebró sus 450 años
de haber sido fundada por Don Hernando de Santana. "La
Maria Mulata" es un pequeño pájaro negro
inofensivo, muy conocido en nuestra región donde también
se le llama "cocinera". El monumento está
situado en la intersección de la carrera 16 con la
calle 18 y fue inaugurado durante la administración
del Alcade Jhony Pérez Oñate
- El
Pedazo de Acordeón: Situado en la Avenida
Hurtado. Escultor: GABRIEL BELTRÁN. Materiales: Hierro, Bronce
fosforado, bruñido y ensamblado, cobre rojo ensamblado.
Dimensiones: 6 m de alto, 10 m de largo y 4.5 m de ancho.
PROPÓSITO: Con la ejecución e instalación
del monumento “Mi pedazo de Acordeón”,
una de las obras escultóricas de vanguardia mas controvertidas
de la región, la Alcaldía de Valledupar se propuso
rendir un homenaje al acordeonero, cantor y compositor, representado
en el juglar por excelencia: Alejandro Durán, cuya
canción de este mismo nombre ("Mi pedazo de acordeón")
pasó a convertirse, por derecho propio, en una especie
de símbolo musical costeño dadas sus calidades
musicales y el sentimentalismo de su texto en el que el cantor
pone de presente que su más grande tesoro es su acordeón
y solo pide que lo sepulten con ella.
- Los
Poporos: elaborados por Jorge Maestre con la técnica
de fundir en bronce a la cera perdida, es uno de los más
hermosos monumentos con que cuenta la ciudad. Situado en la
avenida Juventud, frente al Coliseo Cubierto "Julio Cesar
Monsalvo", se destaca por la originalidad del concepto
y la limpieza de los materiales que sirvieron para concebir
esta bella escultura que es un reconocimiento -el más
adecuado, si se quiere- a las tres etnias indígenas
que aún habitan en la Sierra Nevada, como lo son los
arhuacos, los koguis y los arzarios. "Los Poporos"
representan el adminículo del mismo nombre que usan
los indígenas para conservar el "jayo" que
paladean permanentemente y que es un elemento característico
de su cultura.
- La
Revolución en Marcha: Situada en el costado
suroriental de la Plaza Alfonso López de Valledupar, la escultura
"La revolución en marcha" del Maestro Rodrigo
Arenas Betancur, se yergue imponente en su majestuosidad,
recortándose sobre el azul del cielo vallenato como
la más perfecta realización del vuelo de la
idea. Fue concebida por el Maestro Arenas Betancur, gracias
al encargo que le hizo la gobernadora Paulina Mejía
de Castro Monsalvo en homenaje a uno de los vallenatos y colombianos
más queridos: Doctor Alfonso López Pumarejo,
en cuya primera presidencia Valledupar obtuvo grandes beneficios
que le permitieron pasar de ser una remota aldea a una pequeña
ciudad de futuro promisorio. "La revolución en
marcha", además, fue el nombre de su programa
de gobierno que le dio, por primera vez en la historia, garantías
y derechos sociales a los trabajadores y a la mujer.
- Homenaje
al Viajero: Situado en la carrera 9a con calle 12 (Parque
el Viajero), fue elaborado en fibra de vidrio por los estudiantes
de la Escuela de Bellas Artes, bajo la orientación
de doña Edith Castro de Rodríguez. El propósito
de esta escultura fue plasmar la figura bonachona del viajero
que antaño, en los llamados buses municipales o chivas,
venía de las poblaciones vecinas (La Mina, Guacoche,
Badillo, Patillal, entre otras) a mercar y hacer diligencias
en Valledupar, y logrado su cometido se devolvía, con
la maleta llena, a sentarse y a esperar el carro que lo devolviera
a su lugar de origen. El sitio donde está ubicado es
el mismo donde, en otras épocas, quedaba "La estación"
donde llegaban los vehículos a dejar y recoger pasajeros.
- La
Sirena de Hurtado: Jorge Maestre, cuyo talento y capacidad
artística parecen no tener fin, concibió esta
figura, rarísima, para plasmar la mítica silueta
de la Sirena de Hurtado que fue colocada sobre una de las
rocas que resguardan la orilla izquierda del río Guatapurí.
Elaborada en fibra de vidrio con un atrayente color dorado
que resalta la exótica belleza de la única sirena
de agua dulce que existe en el mundo, la escultura plasma
y representa una de las Leyendas de mayor arraigo y tradición
en la mitolología vallenata, como lo es "la Sirena
de Hurtado".
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